Mucho se habla de alimentación consciente, pero ¿sabemos realmente de qué se trata? También conocida como “mindfoodness”, un término hermano de “mindfulness”, nos remite al hecho de prestar atención al hecho de comer. Es “comer con control total de la situación, respondiendo de forma moderada a las señales fisiológicas del hambre” según el Departamento de Nutrición de la Clínica Las Condes.
¿Y a qué detalles le debemos prestar atención al comer? ¿Qué es lo que no debemos pasar por alto cuando nos sentamos a la mesa?
Lo primero que debemos preguntarnos es si tenemos hambre. Parece obvio pero muchas veces la comida tapa angustias, ansiedades, nervios.
¿Cómo aprender entonces a manejar una alimentación consciente una vez que identificamos las señales de hambre?
- Durante y después de comer prestar atención a las señales de saciedad. Si “estamos llenos” es preferible dejar un poco de comida en el plato a seguir atosigándonos. Seguramente podrás guardarla si estás en casa y si estás comiendo afuera podes pedir llevártela. Por suerte, ya dejó de ser una “vergüenza” pedir que te envuelvan lo que no consumiste, pero pagaste.
- Pone atención a los colores, los sabores, las texturas de los alimentos. Sé consciente, justamente, de lo que estás comiendo.
- Cuando puedas, prepara la mesa, pone un lindo mantel, esa vajilla que dejas para las visitas. Que el momento de comer sea un acontecimiento y no un trámite express.
- Sentate con tranquilidad y con comodidad. Disfruta cada bocado.
- Enfocate en ese momento, sin distracciones. Si estás leyendo o mirando el celular o la televisión no tendrás registro de haber comido y el cerebro no recibirá la señal de saciedad.
- Servite en un plato chico. Ver el plato lleno te va a ayudar a sentirte sin hambre.
- Se aconseja hacer una pequeña pausa de 2 minutos en medio de la comida para registrar si estamos satisfechos o necesitamos seguir comiendo.
- En lo posible, evitar la sobremesa así el deseo de comer se irá.
- Comer cuando todavía el hambre no es acuciante ya que, si estamos muy hambrientos, vamos directo al atracón.
¿Cuáles son los beneficios de una alimentación consciente?
Una nueva relación con la comida
Al evitar las cuestiones emocionales que se ponen en los alimentos, podrá ser una forma de prevenir trastornos alimentarios.
Manejar nuestro peso
Si comemos a conciencia, teniendo límites, identificando las señales de saciedad, bajaremos muchísimo la cantidad de calorías ingeridas.
La alimentación consciente no sólo se trata de saber cuándo “estamos llenos” o de comer lejos del televisor. También es tener conciencia de qué alimentos son beneficiosos y cuáles perjudican nuestra salud.
Y por último, tampoco se trata de evitar comer eso que nos encanta sino de hacerlo en cantidades desmedidas y sin control.